Un proceso adaptado a ti
No todas las personas llegan a terapia por el mismo motivo ni necesitan trabajar de la misma manera. Por eso, el proceso se adapta a tu historia, a tus necesidades y al momento en el que te encuentras.
A lo largo de las sesiones iremos comprendiendo qué hay detrás de aquello que hoy te genera malestar, identificando patrones y desarrollando nuevas formas de relacionarte contigo, con tus emociones y con los demás.
No solo comprender, también trabajar lo que siente
En terapia no buscamos únicamente entender por qué te ocurre algo. También trabajamos con aquello que aparece en el presente: tus emociones, tus reacciones y las formas que has aprendido de protegerte.
El objetivo es que puedas ir relacionándote de una manera diferente con lo que sientes, no solo comprenderlo.
